Mentiras escritas
en papeles de colores, versos tragados por el suero de nuestra miseria, porque
vivir soportando las victorias ajenas que mas queda que dar la vuelta hacia atrás
despacio y sin que nadie se dé cuenta, nos cansamos de morir en el intento, de
soñar despiertos, desde hoy comenzarnos las fotografías de paisajes destruidos
por el calor de nuestros pies. Nuestra voz ya no llorara, ahora soplaremos
fuego en cada vuelta de ruedas, las viejas mentiras contadas ya no retumbaran
nuestras almas, porque ya no tenemos almas que contaminar, ya no tenemos corazón
que matar, ya no tenemos sangre que drenar hacia la propiedad del destino.
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